
Netflix lanzó la esperada nueva entrega de la exitosa producción colombiana, destacando a la isla de Lanzarote como protagonista visual de su primer episodio. El rodaje, realizado a principios de 2025, ha llevado paisajes emblemáticos como La Geria, la Cueva de los Verdes, Puerto Calero y la playa de El Reducto a pantallas de todo el mundo, logrando que la serie se sitúe rápidamente en el "Top 5" de visualizaciones en más de diez países.
Los responsables institucionales y el artífice del proyecto, David Navarro (director de DN7 Music), han expresado su enorme satisfacción por el resultado. El alcalde de Arrecife, Yonathan de León, resaltó el orgullo de ver a la capital convertida en un escenario cinematográfico global, destacando la calidez de su gente y el clima excepcional. Por su parte, Aroa Revelo, consejera de Juventud del Cabildo, subrayó que el impacto ha superado todas las expectativas, posicionando a la isla en el mapa internacional y abriendo la puerta a futuras superproducciones.
UN IMPACTO ECONÓMICO Y SOCIAL SIN PRECEDENTES
Más allá de la promoción turística, el proyecto dejó un beneficio tangible en la economía local. Durante los días de grabación y el multitudinario concierto en El Reducto —que reunió a unas 10.000 personas—, la ocupación en hoteles y el movimiento en comercios, restaurantes y transportes fue total. Además, la producción apostó por el talento canario, involucrando a artistas y escuelas de baile de la zona.

LANZAROTE CON NOMBRE PROPIO
Uno de los puntos más celebrados por David Navarro es que, a diferencia de otras producciones donde las islas suelen utilizarse como un escenario anónimo, en esta temporada de "La Reina del Flow" se menciona explícitamente a Lanzarote y Canarias. Esta visibilidad, sumada al alcance masivo de los actores en redes sociales, ha generado un escaparate publicitario incalculable para el archipiélago.

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